Receta de galletas para el día de la madre
¿Por qué una receta de galletas?
El Día de la Madre es la ocasión perfecta para demostrar amor con pequeños detalles que nacen del corazón… y de la cocina. Estas galletas de chocolate blanco y arándanos son suaves, delicadamente dulces y con un toque frutal que las hace irresistibles. Prepararlas puede ser una linda manera de celebrar a mamá: ya sea horneándolas para sorprenderla o compartiendo el momento juntas en la cocina. Acá te dejo la receta:
GALLETAS CHOCOBERRY
Ingredientes:
- 112 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar moreno
- 35 g de azúcar blanca
- 1 huevo grande, a temperatura ambiente
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 250 g de harina
- 2 cucharaditas de maicena
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/2 cucharadita de sal
- 135 g de chispas de chocolate blanco (más un puñado para decorar)
- 140 g de arándanos secos (más un puñado para decorar)
Preparación:
Precalienta el horno a 350°F (175°C). Forra una bandeja con papel para hornear (no papel encerado) o con un tapete de silicona para hornear.
En un recipiente aparte, mezcla la harina, la maicena, el bicarbonato de sodio y la sal tamizados.
A velocidad baja, agrega lentamente los ingredientes húmedos hasta que se combinen bien.
Incorpora las chispas de chocolate blanco y los arándanos secos a velocidad baja. Raspa los lados y el fondo del tazón para que no quede ningún ingrediente sin mezclar.
Cubre bien la masa y enfría en el refrigerador durante al menos 1 hora. Es indispensable enfriarlas para evitar que las galletas se extiendan demasiado en el horno.
Retira la masa del refrigerador. Forma bolitas de aproximadamente 1,5 cucharadas de masa cada una. Coloca las bolitas a 6 cm de distancia.
Hornea durante 11-12 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Los centros seguirán pareciendo blandos. Si las galletas no se esparcieron mucho, golpea ligeramente la bandeja en una superficie dura un par de veces mientras las galletas aún estén calientes. Se estirarán y desinflarán.
Deja que las galletas se enfríen en la bandeja durante 5 minutos. Durante este tiempo, presiona más chispas de chocolate blanco y arándanos secos en la parte superior caliente (opcional). Después de 5 minutos, transfiere las galletas a una rejilla para que se enfríen por completo.
No hay regalo más especial que uno hecho a mano y con cariño. Estas galletas no solo llenarán la casa con su aroma reconfortante, sino también el corazón de mamá con cada bocado. Perfectas para acompañar una taza de té, una charla larga o un simple «te quiero». Porque los momentos dulces, como el amor de mamá, se disfrutan mejor cuando se comparten con una galleta.